Magia y mística en el bosque

Una bienvenida de pinos se abren a la mirada del turista. El reino de los gnomos del bosque invita al paseo. Es que el punto de encuentro o llegada no es otro que el centro comercial de la pequeña villa, que es donde apenas se divisa la congestión humana.

En armonía con el entorno algunos comercios se vuelven mágicos. Un lugar reservado para el paseo, sentarse en sus banquitos y escuchar a algún que otro músico amateur.

Tanto de día como de noche, el bosque en forma ordenada ofrece la posibilidad al turista de satisfacer todas sus necesidades, además de proveer los espectáculos y entretenimientos necesarios para ocupar su tiempo ocioso.